sobre espacio in-cognito
Espacio In-cógnito, una experiencia de arte y autogestión
Después
de compartir varios estudios dedicados a distintas disciplinas de arte contemporáneo en distintos lugares de
la ciudad, nos trasladamos al corazón del barrio de la Madalena, así nace en el
año 2007 Espacio In-cógnito.
Desde
el principio, tanto Josema Oliden como yo, Miguel Ángel Gil, pioneros del
proyecto, tuvimos claro que queríamos involucrarnos en un espacio de creación
vivo y abierto al público, pero también alternativo a los espacios oficiales y
por tanto autogestionado de la forma más horizontal posible.
A
lo largo de estos cinco años han pasado por él artistas de las más variadas
disciplinas: dibujo, pintura, escultura cerámica, fotografía, música,
performance, poesía, etc. Aunque de momento no hemos logrado mantener una
programación continuada, por el gran esfuerzo que supone tanto económico como
de tiempo, si que se han podido realizar algunas exposiciones colectivas y
actividades de arte en vivo. Por citar algunas, en mayo de 2011 se inauguro una
exposición colectiva y multidisciplinar en formato instalación bajo el título
de “Franja Roja”, en la que participaron doce artistas, en un proyecto que se
podría considerar un buen ejemplo de
trabajo asambleario y autogestionado por los propios participantes, actuando
estos como autores, comisarios, montadores, publicistas y productores de la
exposición. http://franjaroja2011.blogspot.com.es/
También
se han programado varias sesiones de arte de acción o performance, una
disciplina todavía no absorbida totalmente por el corrupto mercado del arte, ni
por la cultura institucional, y que a
menudo cuenta con un claro contenido crítico. http://espacioin-cognito.blogspot.com.es/
Si
bien tengo claro las limitaciones del arte en lo que respecta al impulso para
lograr un cambio social, sí que hay que reconocer las cualidades de éste en su
aspecto propagandístico y de difusión de ideas. En contra de un sentir bastante generalizado, ni todo arte es un
objeto de consumo exclusivo de unos pocos privilegiados, ni tod@s l@s artistas
son esos esnobs que pretenden enriquecerse a toda costa. Creo sinceramente que
determinas facetas del arte contemporáneo pueden ser útiles herramientas que se
complementan perfectamente con otro tipo de actividades tanto políticas, como
sociales, en un objetivo común. Por lo cual, ahora más que nuca, y no solamente
desde el ámbito cultural, sería necesaria una unidad de acción y confluencia de
todas aquellas organizaciones y/o colectivos de afinidad ideológica.